Permanente

Cierro los ojos y me marcho, no quiero estar aquí cuando la sangre comience a brotar. Todos los amantes que tuviste, acabaron igual. Colgados. En todos los sentidos y las carnicerías no son mi punto fuerte, deberías comprender que el juego de cuchillos que guardas debajo de la cama no es de mi agrado y no me dejaba dormir cuando me pedías que me quedara.No llegué a comprender cómo llegaron al frigorífico todos tus ex novios convertidos en músculo y tejido nervioso formando galaxias a lo largo del congelador de el tamaño de tu demencia intergaláctica, tampoco comprendo como he acabado ahí con ellos. Supongo que esto está lleno de personas que pensaron que podrían salvarte pero descubrieron que el amor no se trata de cambiar el estado de las personas o aprender a tolerar las cosas que te desagradan pero con un cuchillo clavado en el pecho es complicado salir corriendo.



2014

No soy un chico valiente pero miro al año que viene con ansias de que llegue, aún duermo con el veneno que me han dejado tus raíces ya ancladas a la fisonomía de mi cuerpo. Teníamos todo el uno del otro, no necesitábamos comer, llegamos incluso a mudarnos de la costa a la montaña, de la ciudad al fondo del mar y aún así no era necesario respirar.

Crecer se nos dio mal, nos torcimos, dimos vueltas de campana y aún con el mundo boca abajo todo parecía correcto, habíamos perdido tanto el norte que todos los caminos parecían diferentes aunque siempre camináramos en círculos. Todos tus miedos se convirtieron en los míos y no supimos defendernos el uno del otro. A lo largo de este año hemos ido retirando los andamios y las paredes apuntaladas y parece que no todo era tan frágil como parecía. Qué lo más importante sigue siendo mantenerse unidos y aunque los problemas sean grandes nunca generarán explosión suficiente para demolernos a cenizas, siempre nos quedarán los huesos.

Bloqueo Mental

El tacto de tu cuerpo era como el de cristales clavándose, como pisar los legos con el puente de los pies. No sé si el tiempo te ha limado las asperezas o soy yo perdiendo mi humanidad, lo único que comparto contigo. Ni quiero recordar cuantos centímetros llegué a clavarme tus astillas, sabía que el amor lo curaba todo aunque olvidé que en el amor no siempre recibes todo lo que das y yo estaba amando sangre por ti.

El amor no tiene sentido porque yo estaba queriendo a algo que me hacía daño, ¿pero es que acaso algo lo tiene?¿a caso el universo lo posee?, solo sé que las heridas cicatrizan y qué donde antes había sangre ahora aparecen durezas, que las personas se hacen daño por lo que son, que es nuestra naturaleza y aunque nadie nos haya enseñado a caer desde lo más alto, sabremos sobrevivir bajo tierra.


Me cuesta horrores expresarme últimamente, tengo veintidós borradores desechados porque no sé sobre que escribir y siento que cuando lo hago, lo hago siempre de lo mismo. 

Yo no sé escribir cosas bonitas

Érase una vez una princesa llamada cósmo, yo sé como se llama y quizás todos lo sepáis pero a ella le gustan mucho los cuentos de princesas así que no veo por que no darle el gusto. Es un tipo de persona especial, no sé por que todo el mundo ha pretendido ignorarla porque sé que en el fondo es al revés. ¿Sabes este tipo de canciones que no tienen nada hasta que descubres un matiz que habías pasado por alto y se convierte la mejor canción del mundo? pues ella es ese caso.

La conocí en un mercado, allí estaba ella con sus vestido, sus gafas y su sonrisa, he de reconocer que al principio no sentí nada extraordinario pero el tiempo me ha hecho darle otro matiz y ahora lo recuerdo mucho más idílico, tenía ojos de gato callejero de los que tratas de acercarte despacio y se van corriendo de los que ves debajo de un coche y piensas que algo has hecho para asustarlos pero ves que realmente tienen más miedo del mundo que les rodea que de ti, después de un tiempo cada vez que me mira puedo ver midriasis en sus ojos. Yo creo que se alegra de verme pero también es verdad que puede ser una enfermedad, aunque espero que sea lo primero.

 No le gusta estar en la cama porque le aburre, aunque cuando lo está se estira como mi perro lo hace después de tomar el sol, tiene un talento natural para enamorar sin pretenderlo; es una chica con imán. Es muy tímida con sus sentimientos, a día de hoy para mí a veces sigue siendo un misterio. Un misterio con vestidos bonitos, aunque se gaste todas sus energías en decir lo contrario (siempre miente sobre como le queda su ropa, yo pienso que todos los días va preciosa). Hay veces que desaparece porque piensa que no la aguantamos, ni siquiera ella se aguanta pero de lo que no se da cuenta es de que los que estamos alrededor la echamos de menos cada segundo que pasa y créeme que pasan muy lentos.

Ella tiene poderes, yo sé que no los quiere mostrar, pero por algo es la chica cósmo. Cada vez que estoy con ella siento la totalidad del espacio y del tiempo, todas las formas de la materia, la energía, el impulso, las leyes y las constantes físicas. Según los expertos y los que han estado allí  la mejor experiencia que un ser humano puede contemplar es la visual de la tierra desde el espacio, pero se equivocan porque no la conocen a ella. Yo renunciaría a respirar para contemplarla desde el vacío, le gritaría lo mucho que quiero estar con ella a pesar de que nunca le llegarían mis mensajes. Podría quedarme afónico intentando expresarme en el vacío solo por cósmo.


(Encontré a alguien que define mi manera de escribir y que dice lo siguiente:  "Tendéis a pensar que todo lo que se escribe en primera persona es verdad y… vete tú a saber." pero esta vez os tengo que admitir que es totalmente verdad.)




Adiós

Todos tenemos un pasado que nos precede, que nos atormenta o nos hunde entre los planes de fracaso que decidimos dejar a un lado, y es tarea de cada uno afrontarlos para crear algo nuevo, es como partirse en trocitos e ir dejándolos por el camino. Como una constelación donde en un principio un trozo no tiene significado por sí mismo pero si en su conjunto, nadie es conocido por sus recuerdos sino por su esencia. Siempre hay casos excepcionales o trágicos como el de las supernovas, dónde uno acumula todo y cada uno de los lastres de su pasado hasta que las reacciones que experimenta no son suficientes para paliar el dolor del pasado y colapsa.

He escrito mi pasado desde verano de 2010 y os he dado una llave a modo de número secreto, quizás no todo es verídico pero son etapas de mi vida que he ido recogiendo a modo de estrellas, uniendo puntos formando bonitas constelaciones para no colapsar. Siempre he querido escribir sobre mi vida pero nunca he encontrado un bolígrafo, así que ésto es lo más parecido a mi vida, una serie de párrafos inventados que no tienen sentido pero que explican dentro de lo infinito una parte de mi universo, he abierto una herida en canal y he sangrado todo lo que pude expresar, no quiero que suene a despedida pero simplemente no sé como seguir haciéndolo, espero saberlo pronto.

Lo peor nunca pasa

Estamos rotos, no podemos evitar desgarrar a la gente que pasa por nosotros, que pisan uno tras otro todos nuestros cristales para que de verdad sepan lo desgraciada que es nuestra vida, nuestra existencia y lo mal que deben sentirse por acompañarnos hacia el desastre, he pasado por tantos lugares a estas alturas que el olor a óxido de la sangre ya no me preocupa.

Sé que mi vida podría ser peor pero por una vez me gustaría quejarme, soy consciente de que no soy una persona extrovertida, de hecho en la universidad es lo que peor llevo. Encontrarme con un montón de gente y no poder hablar por sentir que no encajas, que no puedes tomarte la confianza de hablar con la gente es la sensación más frustrante que un ser humano puede experimentar, al menos menos para mi. Llevo ya casi un cuatrimestre en la universidad y nadie sabe quién soy, ni la señora que nos da programación que conoce a todos y cada uno de los de la clase casi no me deja hacer un examen porque no se sabía mi nombre, dando a entender que no voy. De verdad, es una de las cosas que peor llevo y que hacen que me replantee una vez tras otra dejar la universidad.

En cuanto a mi vida personal, desde siempre ha sido una montaña rusa, pero desde que he llegado a Madrid todo han sido loopings y caídas libres, he intentado encontrar la estabilidad con la situación actual en el piso y lo he conseguido, pero si mi estabilidad depende de que otra persona lo esté pasando mal, prefiero no ser egoísta; aunque lo que más me gusta de lo que tengo ahora mismo es saber que a pesar de no ser conocido por tener todos los amigos de este mundo, que aunque la universidad se me esté haciendo cuesta arriba y cada vez tenga más ganas de marcharme de allí hay una persona que me espera en el piso, aunque no es lo que queríamos, es lo que me hace olvidar que lo estoy pasando mal, que he tenido un mal día o las ganas que tengo de salir corriendo.

Yo no soy una persona que hable de sus sentimientos, pero en esta ocasión me es estrictamente necesario porque no estoy seguro de si voy a salir adelante si se va, espero equivocarme pero mi miedo al fracaso siempre ha sido mayore que mis ganas de hacer las cosas y si estoy solo con todo lo que tengo encima acabaré echándolo todo a perder, ya me pasó en segundo de bachiller, espero que no me ocurra nunca más.


Es un hecho

No sé escribir sobre cosas que no sean tristes.

Run, run, run...

Cierra los ojos e intenta imaginar que nunca quisimos estar juntos, yo siempre he pensado que nuestra historia fue como una historia de amor a la que le han apretado el botón de rebobinar. Nos quisimos mucho, estuvimos juntos un tiempo y luego cada uno tomó su camino sin tener consciencia de habernos conocido.

No te culpo de que no me recuerdes, ligeramente me recuerdo yo y a nuestras tardes en el sillón escuchando ''still'', es curioso... Habrán pasado siglos desde que te conocí o al menos a mi me lo parecen, la verdad es que no recuerdo aún tu nombre, confío que en algún momento dejará de ser información clasificada, como todo lo que respecta a ti, es como si el  hipotálamo hubiera olvidado transportarte a mi corteza cerebral, es como si todo este tiempo que decía que no soñaba estuviera viviendo en negro y soñándote a ti para que una vez despierto fuera desprendiéndome poco a poco. Segundo tras segundo, convirtiéndote cada vez en más volátil, incluso más que el Helio. Nunca me gustó el Helio.

Aunque no sé a ciencia exacta si la destinataria de esta carta existe realmente o me la he imaginado. Quiero que dejes de correr y correr desgastando tus bonitos zapatos intentando escapar por los resquicios de mi cabeza. Quiero hacerte saber que no hago más que buscarte dentro de mí y a la huella que me dejaste. Quiero pensar que fuiste importante para mí pero cada vez me cuesta más identificarte. Espero encontrarme de nuevo contigo cuando haya por fin olvidado que apareciste por mi vida así me volveré a enamorar con la misma intensidad con la que te olvido.

Estoy seguro de que me encantará volverte a conocer.

Déjame arder

Hace tiempo que me consumo en el mechero que utilizas para tus juegos, transformo mis ganas de quererte en gasolina para quemar lo que queda indeleble entre nosotros dos. Nunca fui entusiasta del método con el que actuabas y que los cambios que ''quisimos'' hacer siempre fueron unilaterales, mis constantes ganas de dejarlo todo hacían que aumentaran tus deseos de atraerme a ti y por mucha fuerza que ejerciera en dirección contraria, el peso de tus miedos equilibraban la balanza a tu favor.

Cuando todo empieza a arder te das cuenta de que no hay escaleras de emergencia por las que salir, que nuestro destino ya no nos pertenece y que la idea de partirnos a la mitad ahora resulta tentadora. El humo que desprendo es sinónimo de tus accidentes incendiarios, (''déjame arder''). Arqueas la espalda y cruzas las piernas a modo de despedida informal. No habrá sistema anti-incendios que apague este infierno ni ''rómpase en caso de incendio'' al que no haya recurrido. 

Siempre supiste que mientras más avivabas la llama de ese mechero menos existía yo. Ahora las lágrimas ya no serán suficientes.

El horrible parto de 17 días o de como se me ha marchado la inspiración.

Desaté la cuerda que nos mantenía unidos a pesar de que nunca lo estuvimos, todo el tiempo que me quisiste te estabas queriendo a ti misma y a pesar de que nunca bailamos juntos sueñas todas las noches con un descompasado baile que jamás ocurrirá. Tampoco habrá tartas de cumpleaños, ni velas que soplar entre los dos, no compartimos la misma estela; ni siquiera el mismo universo, a pesar de eso no era mi intención abandonarte.

 Nunca abandonaría a alguien que me provoca sinestesia con un tímido guiño del ojo, que las nubes suenan más si estoy contigo y las estrellas huelen más amargas si te vas. Nunca le apartaría mi azul mirada y no tendría necesidad de marcharme a ningún lado que no fueran sus anestesiantes brazos. Sé que en el fondo debía dejarte marchar, no es necesario que vuelvas porque no me siento mal ya que todas las mentiras que dije te han servido para que seas mucho más feliz ahora.